miércoles, 20 de septiembre de 2017

уважение

En mí germinan todas las malas ideas.
En mi carne consumida por el insomnio
hierven vapores fríos
que supuran los venenos
que habrían de acabar conmigo.

No quiero olvidar este dolor.

Ojalá encontrar el modo de revelar
el estremecimiento y la furia de los muertos
que hiciese crujir los dientes al ritmo fúnebre
del corazón de todos los vivos.

Tanto esfuerzo para no llegar a ser
ni medio normal.

No tengo ningún lugar al que volver,
nadie recordará el rayo
que no provoca un incendio
ni al tipo aquel tan majo
que nunca se metió en problemas.

Vivir es un testimonio sangrante,
un instante, apenas un murmullo.
Tal vez logren apagar algún fuego
pero jamás vencerán
mientras ardamos eternamente.

sábado, 5 de agosto de 2017

meyvə bağı

Las tardes tienen esa vieja luz de incendio tranquilo,
atesoran el secreto del quiebre de los días,
el principio del fin inclinado
hacia los guardianes de la inmensa
y sagrada oscuridad.

Las manos enmudecen las palabras
y tal vez por eso plantar
sea el único homenaje
cuando todo es tan absurdo
como el hostigamiento a los perros mil leches
cancerberos de nuestra ciudad.

Puede que esté equivocado como siempre
pero las experiencias desvelan verdades
que por tantas mediaciones
nos cuestan interpretar.

El huerto alumbra a quien sin relojes
se ocupa desentrañado
a esa venerable fatalidad,
y ya sólo de ese rito iniciático
de verbos de vida y muerte impronunciables
acepta su autoridad.

Mis tomates se han secado
no por falta de atención,
acariciaba sus hojas y los regaba a diario
como si fuesen hijos tontos.
Luego falté algunos días,
cuando yo me faltaba a mi también,
y tras mi ausencia vino su muerte
ahora sé que no los supe entender.

Riega los tomates
pero no demasiado,
déjales también pelear.
No subestimes a nadie ni a nada,
de la escasez nacen guerreras
o se sucumbe sin piedad.

Las malas hierbas sobreviven
pero yo no les veo maldad,
no confundo valores morales
con planes de productividad.
No hay amor sin respeto,
ni apoyo sin espacios donde fraguar
con tus manos tus armas,
gracias hermanas.
volverán a disparar.

Del odio prefiero ya no hablar.
Si te odiase debería matarte,
otro tema,
ahora prefiero cultivar.

martes, 1 de agosto de 2017

TERRA NVLLIVS

Voy a escribir psicótico
que estoy enfermo
que mi cuerpo se fragmenta
y sus lindes -ya no mías-
se desdibujan como niebla en campo
hacia la tempestad.

Tierra de nadie,
a veces me soy ajeno
como cola de gato girando
sobre sí mismo.
Gracioso, como la erección del condenado
tras ser colgado porque tú
aun tienes los pies sobre la tierra.

Me preguntan cómo estoy
y contesto como siempre "como siempre".
Pero no lo estoy, no en ese sentido,
tal vez nunca, honestamente.
Cada interpretación de la realidad
se convierte en otra verdad
y el cuerpo, esa cárcel,
practica conmigo la sumisión cobarde
del mata león.

Sentir y pensar
deberían compartir la misma palabra,
como amor y libre,
pero en este campo de batalla
las líneas están tan desencajadas
como las mandíbulas de los que despiertan
sobre almohadas de lunares de sangre.

A fuerza de desencontrarme apenas dudo,
conozco la forma de asesinarme.
Es bonita, por eso acaba mal.
Suicidarse implica voluntad,
triste y poderosa,
pero en este estado todo se rige
por el salvaje capricho de un animal herido
hambriento de muerte
y sin nada que esperar.

No estoy hecho para mí
aunque me gustaría ser mi amigo
porque eso significaría, ante todo,
estar siempre conmigo.

martes, 18 de julio de 2017

MESTIPEN

Hasta ahora
la única forma de cambiar el mundo
es que caiga un meteorito y acabe
con casi todas las formas de vida existentes
para que otras nuevas florezcan.

Hasta entonces esto es lo que hay,
miserias y alegrías que nos atraviesan
mientras albergamos en un mismo fuego
todos los incendios del ayer por venir.
Cada percepción podría transformarse
en una realidad,
pero por el momento en todas
se siguen contando las monedas
por el número de días
que se pueden comer con ellas.

Solución,
a la espera del meteorito,
huir como galgo en fiestas
y atravesar en línea recta
el orden geométrico de las lindes
del corazón de esta maldita Máquina.
Lo peor que podría ocurrir
sería ver la deflagración a lo lejos,
sonrientes,
mientras morimos de inanición.

miércoles, 7 de junio de 2017

Suicidaos

De noche los gatos maúllan como bebés llorando.
La lluvia, aplausos cerrados,
pienso en los muertos que conocí en vida
y me acuerdo de ti,
cabeza de fuego.

Nunca esperé nada,
te soportaba en esta celda
de huesos
carne
tejidos
sangre
y brea
como quien sin amor prepara la última cama
de su viejo esposo vencido.

Con el tiempo aprendí,
tras varios intentos,
mejor espíritu ardiendo en cada incendio
que piel desgarrada
cabeza aplastada
o fiambre envenenado
porque no supo morir a tiempo.

Suicidio,
no simulacro del cuerpo abandonado
que regresa a la tierra y al cosmos
desintegrado tras ritos absurdos,
sino eutanasia mística y sagrada
que con ira milenarista aniquila tu ser
porque todos estamos enfermos por dentro.

Humanos,
crueles y hermosos,
jamás justos, ni dignos,
hermanos y enemigos
de ese otro que es uno mismo.
Asesinaos
asesinaos
asesinaos tantas veces como golpes
nos mellaron y mediaron para siempre.

Tal vez así logremos por fin
encontrar nuestro lugar,
entre cadáveres,
el terreno adecuado para flores tan frágiles
y letales como las nuestras.

lunes, 24 de abril de 2017

война

Somos un animal que muere nada más nacer.
El primer llanto es el último aullido
de una especie en perpetua extinción.

Mi coño creó los océanos.
Luego se revelaron las sombras
y con ellas los destellos,
las cosquillas de las voces que amas.
Pero nuestras flores brotan y se marchitan
por lo mismo, cuando rozan el exterior,
y aunque hay muchas vidas en esta
dime tú
si alguna de ellas es recta.

Tengo todas las edades
y en todas ellas entré a butrón.
La cárcel más segura del mundo soy yo,
imperiosa, colérica, irascible, extrema en todo,
sin un punto de vista, más bien de mira,
un gatillo en cada dedo
porque yo no quiero ser feliz
con el permiso de nadie.

Me seduce la guerra
que es vivir así.
Me seducen los espíritus suicidas
que abrazan la muerte tantas veces al día
como lo haría cualquier otro animal.

Nunca brota la misma sangre
de la misma herida,
no luchamos carne contra carne
sino contra mediaciones
que reordenan la materia muerta
en la que nos han convertido.

La piel siempre erizada,
negras las pupilas,
afiladas las garras.
Todo me sabe a muerte
pero esta vez
no será la mía.